El kiosco de autoservicio KPOS 6210M agiliza la atención con su diseño robusto e inteligente. Este dispositivo integra una pantalla LCD TFT de 21.5 pulgadas con resolución Full HD (1920 x 1080) y tecnología táctil capacitiva multipunto, facilitando una interacción precisa. Para completar el ciclo de autoservicio, incorpora una impresora térmica de 80 mm que opera a una velocidad de 250 mm/seg con cortador automático y un lector capaz de escanear códigos 1D y 2D, agilizando el registro de productos y la emisión de comprobantes.
Dispone de una memoria RAM DDR4 de 8GB y almacenamiento en estado sólido (SSD) M.2 de 256GB, lo cual asegura rapidez en la ejecución de software de gestión. Además, ofrece diversas interfaces físicas como puertos USB 3.0, salida HDMI y puerto LAN Gigabit, complementadas por un módulo WiFi y Bluetooth para una integración flexible a la red del establecimiento sin depender de cableado estructurado.
Está construido con componentes de nivel industrial y un chasis metálico diseñado para resistir operaciones continuas. Su arquitectura interna funciona con un procesador Core i5-1235U de hasta 4.40GHz bajo un diseño fanless (sin ventilador), lo que minimiza el ruido y la entrada de polvo al sistema, garantizando durabilidad en entornos exigentes como el retail.
Adicionalmente, el equipo emplea un sensor inteligente de detección automática que activa el sistema ante la presencia de clientes, optimizando el consumo de energía y la disponibilidad inmediata. Esta característica permite gestionar eficientemente los tiempos de espera y mantener el flujo operativo constante en escenarios de alto tráfico como hoteles y restaurantes.






